La porra de los Oscar 2014

Porque poner una de churros no habría tenido sentido

Porque poner una de churros no habría tenido sentido

El mundo de las apuestas mueve millones de euros al año, al mes y seguramente a la semana. ¿Por qué? ¿Posibilidad efímera de cambiar nuestras vidas? Si uno entiende algo de probabilística, sabe que la casa siempre gana. Y esto se hace extensible desde el casino más importante hasta el corredor de apuestas más zafio del barrio. Es un negocio. Y nadie da duros a cuatro pesetas, aunque tal vez haya que cambiar la expresión por nadie cambia una moneda de 2€ por 5 de 20 céntimos.

Ahora bien, cuando la parte monetaria queda al margen, seguimos disfrutando por saber quién tenía razón. El garante de la verdad es un título muy discutido dentro de cualquier sociedad que se precie. Desconfiad de aquellos que gustan de pubilicitar su desinterés por estar o no en lo cierto. No se lo cree nadie. Hemos nacido para decir: “ves, te lo dije”. Es así. Y por eso nos gusta ver como la gente erra. Y por eso hago esta entrada. Me tiro a la piscina sin agua, y a esperar. Una vez publicada mi apuesta será cuestión de tiempo saber como de lejos he quedado de la verdad. En los Oscars acostumbro a fallar más que una escopeta de feria, así que la experiencia promete ser divertida para vosotros al menos.

Esta es mi apuesta:

Mejor CortometrajeAquel no era yo, Esteban Crespo. Porque es el único español en esta gala yankie, porque el corto lo merece y porque es un tipo afable y muy accesible. Su presupuesto para promoción es ridículo en comparación con el de sus rivales. El corto francés, Avant que de tout perdre de Xavier Legrand, es muy potente. Y The Voorman de Mark Gill, el británico, cuenta con elenco hollywoodiense que también suma. Pero si hay que pegarse el batacazo que sea al lado de los tuyos.

Mejor Película de habla no inglesaOmar de Hany Abu-Assad. Cuenta con ingredientes adecuados para seducir el voto, pero ¿la presencia palestina pesará entre las celebrities?

Mejor Canción – ‘Ordinary love’ de U2, Mandela del mito al hombre. Canción pegadiza capaz de saltar la pantalla. Son pocas las que gozan de esta fortuna. Atraen al público que sorprendido descubre su presencia en una película y entonces se pregunta si fue antes la canción o después. No, en realidad no se lo pregunta. La mayoría, desinvidualizada, sumergida en un pensamiento único, sin reflexión, sin posibilidad para romper el círculo vicioso impuesto por la masa dirá que estos tipos del cine robaron una de las grandes canciones del año para darse publicidad como siempre hacen.

Mejor Banda SonoraGravity compuesta por Steven Price. Puestos a soñar, pocos lugares tan evocadores como el espacio exterior se me ocurren.

Mejor Guion Adaptado12 años de esclavitud, guion de John Ridley basado en la biografía de Solomon Northup

Mejor Guion OriginalNebraska, guion de Bob Nelson y Phil Johnston

Mejor Película de AnimaciónFrozen de Jennifer Lee y Chris Buck

Mejor Actriz de Reparto – June Squibb, Nebraska. Las apuestas hablan en favor de J. Lawrence. Y si comparamos las fotos seguramente la votemos. Pero ya está bien de tanto dorarle la píldora a la muchacha. En el futuro tendrá muchas oportunidades de ganar premios.

Mejor Actor de Reparto – Bradley Cooper, La gran estafa americana. Posiblemente, una de las grandes sorpresas… si es que llegara a suceder realmente.

Mejor Actriz – Sandra Bullock, Gravity. Hereje. En el año de Cate Blanchett, anteponer a Bullock es pecado. O no. Es difícil que la actriz que dio vida a Miss Agente Especial consiga su segundo Oscar a Mejor Actriz. Balnchett solo tiene uno a Mejor Actriz de Reparto. Y en Hollywood otorgar dos Oscars a una misma persona supone conferir un status superior.

Mejor Actor – Leonardo DiCaprio, El lobo de Wall Street. Lo merece. Si no lo gana ya, parece que no lo ganará nunca. Su pasado de sex-symbol adolescente pesa. El rostro aniñado nunca ayudó a los premios, sí a los trabajos y al dinero. Scorsese le ha rescatado y se ha rescatado a sí mismo. El binomio alimentado por una sinergia. Uno da lo que el otro necesita. Y Leo ahora necesita reconocimiento de sus iguales.

Mejor Director – David O. Russell, La gran estafa americana. Y no creo que lo merezca el bueno de O. Russell. Se cuela por tercera vez en los premios con su tercera obra, antes fueron The Fighter y El lado bueno de las cosas. Director de actores, exprime sus posibilidades y sabe plasmar un conjunto plástico, redondo, no soberbio. Películas de un pase. No vuelves a visionarlas para rescatar matices o recordar esencias. Vista, disfrutada y olvidada. ¿Por qué O. Russell? Porque no creo que se premie al mexicano Cuarón en su primera visita al Olimpo. Podría ganar Alexander Payne por Nebraska. Estuvo nominado en 2011 por Los descendientes y en 2004 por Entre copas. Premiar a Nebraska con la Mejor Dirección, una película en blanco y negro -otra vez-, es quizás impropio en la Academia por antonomasia. Y la producción bien podría merecer la distinción. A McQueen ni lo considero en el sprint final.

Mejor Película – Gravity. Contradiciendo a los Globos de oro que apostaron por 12 años de esclavitud.

 

Roberto Prada

Acerca de Roberto Prada

Periodista en ciernes. Soñador reflexivo, pensador a tiempo completo. Me gusta el cine. Escribo acerca del bien y del mal lo mejor que sé. Divulgo, comparto y opino. No soy buen tipo, no intento serlo. Gracias por compartir experiencias conmigo.
Esta entrada fue publicada en Premios y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario, me interesa conocer tu opinión...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s